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Pasada ya la Semana Santa y con la llegada del buen tiempo, comenzamos a planificar el verano de nuestros pequeños y esos dos meses que tienen de “merecidas” vacaciones.

Desafortunadamente, ya sea por presupuesto, por nuestro calendario, o bien por ambas causas, no podemos irnos de vacaciones a Las Bahamas con la familia. Ahora bien, existen diversas alternativas para que nuestros pequeños salgan de casa durante unos días y se diviertan a la vez que aprenden.

Gracias a la experiencia adquirida a lo largo de más de diez años al frente de Campamento Cervantes, intentaré ayudaros con esta cuestión.

La primera opción que nos viene a la mente es, cómo no, el pueblo junto con los abuelos, primos y tíos. Esta es una opción muy recomendable puesto que, los jóvenes que son de ciudad, disfrutan el doble de la estancia en el ámbito rural (y más si es junto con la familia. Sin embargo, esta opción puede resultar excesiva para todo el período estival.

La otra opción, que es de la que me gustaría hablaros, es el campamento de verano. Una opción altamente recomendable y que combina el ocio con el desarrollo de múltiples capacidades de nuestros hijos. En los campamentos de verano, los participantes aprenden a pasar unos días fuera de casa sin depender de sus padres y valerse por sí mismos. Además, adquieren habilidades sociales, refuerzan valores como el compañerismo, la solidaridad y el respeto, ampliando así conocimientos en diferentes ámbitos y desarrollando sus capacidades cognitivas y motoras.

Buscar un campamento adecuado para los peques puede convertirse en una ardua tarea y más teniendo en cuenta la gran cantidad de campamentos nuevos que aparecen cada temporada. Por ello, me gustaría daros varias claves que os ayudarán a encontrar el campamento perfecto para nuestros hijos e hijas.

 

Ubicación: La localización es un aspecto fundamental a la hora de elegir el campamento. Los entornos naturales son la mejor opción, sobretodo si vivís en una ciudad. En este tipo de entornos, nuestros hijos disfrutan de una experiencia enriquecedora, conociendo su flora y su fauna, interaccionando con ellas y aprendiendo cómo cuidarlas. Cabe destacar, también, la cercanía a centros de atención sanitaria, más aún si alguno de nuestros pequeños padece algún tipo de alergia o enfermedad crónica.

 

Actividades: Si ya has buscado campamentos alguna vez, habrás comprobado que hay multitud de temáticas: campamentos multiaventura, náuticos, tecnológicos, musicales, de cocina y un gran etcétera. Según mi experiencia, esta decisión debe tomarse en función de la edad de nuestros hijos y su experiencia en campamentos anteriores. Si tienen una edad comprendida entre los 6 y los 12 años y no han ido a muchos campamentos, un campamento multiaventura puede ser la mejor opción. Este tipo de campamento combina gran variedad de actividades con las que es muy fácil que los participantes se diviertan durante toda su estancia y vayan conociendo sus gustos en el ámbito del ocio.

 

Tarifas: Tendemos a pensar que, un servicio, cuanto más caro, es de más calidad. Puede que esto sea así en ciertos sectores, pero no necesariamente en el ámbito de los campamentos. Quiero explicaros uno de los motivos que pueden incrementar las tarifas: muchas de las empresas de ocio que organizan campamentos en verano, no tienen instalaciones en propiedad, por lo que tienen que alquilarlas a terceros. Esto hace que sus precios se incrementen notablemente sin afectar, para bien o para mal, la calidad del servicio.

Una tarifa razonable con pernocta, en estancia de 15 días, se encuentra entre los 550€ y los 750€.

 

Turnos: Uno de los puntos críticos a la hora de planificar el verano son las fechas. Combinar nuestro calendario laboral con las vacaciones de los niños requiere, en muchas ocasiones, capacidades de cálculo dignas del mismísimo Albert Einstein. Por ello, todas las facilidades que nos den (incorporación, estancia y entrada/salida del campamento) deben tenerse muy en cuenta. La mayoría de campamentos cuentan con turnos preestablecidos e inamovibles, por lo que es importante consultar la flexibilidad de las fechas. (tener en cuenta las facilidades que nos proporcionan)

 

Instalaciones: Tal y como indicaba en el punto de ubicación, lo ideal es que el entorno del campamento sea natural. Sin embargo, esto no debe incidir en la comodidad de los participantes. Por ello, es importante conocer las instalaciones en las que nuestros hijos van a pasar su estancia. Dentro del apartado de instalaciones, resaltaría los dormitorios y los baños, puesto que, el descanso y la higiene son puntos fundamentales, y más en esos días de calor y gran actividad física.

También es primordial que el campamento cuente con unas instalaciones y un entorno que permita a los jóvenes desarrollar todas las actividades de una forma controlada y segura.

 

Alimentación: Otro de los aspectos fundamentales a la hora de decantarse por un campamento u otro es la comida. Si ya de por sí es un tema peliagudo con el que la mayoría de nosotros guerreamos cada día para que nuestros pequeños coman de forma equilibrada y saludable, en el campamento se acentúa. Al estar todo el día realizando actividades, en su mayoría físicas y teniendo en cuenta las temperaturas propias del verano, es fundamental que los participantes estén bien alimentados durante su estancia en el campamento. Tener cocina propia en el campamento y ofrecer menús variados, apetecibles y adaptados a posibles alergias o intolerancias es, en mi opinión, algo esencial.

 

Transporte: Muchas veces nos es complicado llevar o recoger a nuestros niños en los días señalados por el campamento. Por ello, es importante que podamos contar con un servicio de transporte propio, o que nos facilite las cosas para que nuestros hijos puedan asistir en autocar o tren.

 

Grosso modo estos son los aspectos más importantes, en mi opinión, a la hora de buscar campamento para nuestros hijos. A partir de estos, la decisión definitiva depende de nuestras preferencias y gustos en cuanto al ocio se refiere.

Como último consejo me gustaría recordar que los que van a pasar una semana, una quincena o incluso un mes en el campamento son nuestros pequeños. Por ello es importante que participen en el proceso de búsqueda, que vean junto con nosotros las webs de los campamentos y sus contenidos y que, por supuesto, tengan voz y voto a la hora de elegir la mejor opción.

Si aún tenéis dudas o necesitáis asesoramiento, contáis con las vías de contacto de nuestro campamento, donde un equipo de profesionales con experiencia en el sector os podrán ayudar.

Espero que estos consejos os sirvan de ayuda y os faciliten un poco la vida.

Por mi parte, esto es todo. Sigo con los preparativos para esta temporada que, por cierto, está cargada de novedades y sorpresas. ¡Pero eso ya os lo iré contando!

 

Un saludo!

Andrés Arcos – Responsable de Campamento Cervantes.

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